Desde la Iglesia Lakewood por el Pastor Danilo Montero

Nehemías, un judío, era copero del rey Artajerjes I, cuando recibió noticias de algunos de los judíos que habían regresado a Jerusalén para reconstruir y establecer de nuevo una nación judía. Y no fueron muy buenos los reportes que recibió.

Movido por su compasión, oró a Dios para que Él respondiera y Dios le dijo: ¡TÚ ERES LA RESPUESTA!

Cuando uno tiene compasión, no sólo se siente identificado con la necesidad que ve en otros, sino que toma la decisión de actuar sobre ese sentimiento: ¡eso es ser compasivo! Por eso Nehemías regresa a Jerusalén y ayuda a reconstruir los muros caídos.

Nehemías es un buen ejemplo para ilustrarnos lo que Jesús hizo por nosotros: no sólo nos ha salvado de nuestros pecados, sino que también trabaja a favor de nosotros constantemente.

Igual que Nehemías, tú y yo debemos ser instrumentos de compasión en las manos del Señor. Déjate mover por la mano compasiva de tu Dios, involúcrate en Su plan.

Revisa tu vida a la luz de la compasión entrañable de Dios. ¿Qué muros podrías ayudar a reconstruir? ¿Cuáles familias quebradas podrías ayudar a restaurar; gente maltratada que podrías confortar y ayudar? Ora a Dios para ver qué te dice…

Quizá te diga: ¡La respuesta está en ti!